Pequeño país, gran esfuerzo:Georgia, ejemplar en la lucha contra el COVID-19

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El virus del COVID-19 es un gran reto para los países de todo el mundo, incluso para los que tienen un sólido sistema sanitario. El número de muertes ha sido dramático y el daño económico ha sido devastador.

Mientras tanto, un pequeño país localizado en la encrucijada de Asia occidental y Europa del Este se ha convertido en un modelo para los pasos dados en la lucha contra la pandemia. ¿Cómo consiguió Georgia prevenir la propagación del virus con tanta efectividad?

Dos meses después del primer caso confirmado del país, solo ha habido 517 casos de contagio, con 178 de los contagiados ya recuperados. Los seis casos que finalmente fallecieron eran personas mayores y personas con enfermedades crónicas.

«Aunque Georgia estuvo bastante lejos del epicentro de esta enfermedad geográficamente, pronto supimos que solo era cuestión de tiempo que el virus llegase al país», dijo la ministra de Salud, Ekaterine Tikaradze.

Desde principios de enero, el Ministerio de Personas Desplazadas Internamente de los Territorios Ocupados, Trabajo, Salud y Asuntos Sociales de Georgia, tomó medidas concretas para mitigar la amenaza impuesta por la epidemia. Se lanzó una campaña informativa en aeropuertos y fronteras. Tras la llegada, los pasajeros recibieron información sobre cómo reconocer los síntomas del virus y dónde buscar ayuda si sospechan que se han contagiado. Poco después, la exploración de la temperatura comenzó en la frontera. Además, los pasajeros de países de alto riesgo fueron puestos directamente en zonas de cuarentena para vigilancia.

Junto con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Georgia actuó de acuerdo con su propio protocolo, que se ha convertido en uno de los factores más importantes para prevenir la propagación del virus en el país. Quienes entran en el país con temperaturas relativamente bajas, como 37,5°С (99,5°F), fueron llevados a un centro de salud local y se les hicieron las pruebas relativas al virus.

Además de estas medidas, a finales de enero, la ministra de salud Ekaterine Tikaradze emitió una recomendación para restringir el viaje a China. Algunos días después, los vuelos directos a China se suspendieron. Georgia pronto cerró sus fronteras a países de alto riesgo y luego a todos los países.

Un mes antes de detectar el virus en el país, Georgia ya tenía capacidad para identificar y diagnosticar el COVID-19.

El primer caso de coronavirus en el país se registró el 26 de febrero. Hoy, solo hay 333 casos activos.

La principal estrategia que evitó la propagación del virus en Georgia fue el aislamiento de cada caso confirmado o sospechoso.  Además, las campañas para ayudar a elevar la concienciación pública sobre la importancia del distanciamiento social y estar en casa han sido muy útiles. Para prevenir la propagación del virus y notificar rápidamente a quienes hayan estado en contacto con alguien que se haya contagiado, el Ministerio de Salud introdujo la aplicación de teléfono móvil  ‘Stop COVID’. El papel de la aplicación estuvo en colaboración con la ONG austriaca NOVID20 y Dolphin Technologies, una compañía de software altamente innovadora.

Según el Ministerio de Salud, los esfuerzos del ministerio se dirigieron a reducir la curva del virus mientras se aprovechan todos los recursos del sistema sanitario para lograr este objetivo.

«Nuestro objetivo es evitar llegar a un pico viral y crear una planicie, que ayudará al sistema sanitario de Georgia a soportar el impacto del COVID-19 y permitirnos tratar a todos los pacientes y garantizar su recuperación.

El virus COVID-19 no desaparecerá pronto. Por tanto, para asegurar que la respuesta sanitaria se gestiona adecuadamente y de manera segura, es importante que cada país y sus ciudadanos aprendan a coexistir con el virus, hasta que se encuentre una vacuna y haya tratamientos más efectivos», señaló la Ministra de Salud de Georgia.

Georgia ya está empezando a aflojar las medidas que tomó para contener el virus. Sin embargo, como Tikaradze señala, elevar todas las restricciones y volver a la vida normal depende de la tasa de reproducción del virus (Rt).

«Sabemos muy bien que la manera más efectiva de luchar contra el virus es mantener el distanciamiento social y seguir las normas de higiene estándares. La tasa  Rt es directamente proporcional a la observancia de estas normas. Esta es la única forma en que podemos gestionar el proceso y no romper el umbral crítico de nuestro sistema sanitario. Si el indicador Rt baja a menos de uno, las restricciones se levantarán una a una. Sin embargo, si la tasa aumenta, tendremos que reforzar las medidas de respuesta inmediatamente», señaló Tikaradze.

Los datos actuales son prometedores para el país, con un indicador  Rt por debajo de uno (R0 = 0,88 +/- 0,09). Como resultado, la primera fase de elevación de restricciones ya ha comenzado.

La respuesta a la pandemia de Georgia se ha citado como uno de los mejores y más efectivos ejemplos en términos de control de la pandemia. La pandemia ha mostrado claramente que los recursos del país no solo son importantes en tiempos de crisis, sino también una gestión efectiva y oportuna.

Fuente: Ministerio de IDPs de los Territorios Ocupados, Trabajo, Salud y Asuntos Sociales de Georgia