Bolivia y Chile deben recomponer sus canales de diálogo con un sentido estratégico, incluso más allá del sentido estrictamente político, recomendó este domingo el excanciller Javier Murillo de la Rocha (1997-2001).

«Este es un tema crítico y estratégico para nuestro país, no solo desde el plano político, sino desde el plano del comercio exterior y de la economía de Bolivia», remarcó la exautoridad y académico de la Universidad Católica Boliviana.

Bolivia y Chile, que no tienen relaciones diplomáticas desde 1978, libraron una batalla legal ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) entre 2013 y 2018 respecto a la obligación de negociar una salida soberana al mar.

La CIJ, en su dictamen, estableció que Chile no contrajo obligación de negociar una salida al mar con Bolivia, pero sin perjuicio de que ambas naciones puedan seguir dialogando sobre este tema en el furo.

Tras la victoria electoral de Luis Arce, el presidente chileno Sebastian Piñera se comunicó con el vencedor para exteriorizarle sus felicitaciones. Poco antes la cancillería de Chile anticipó la posibilidad de reencauzar las conversaciones, un gesto que fue bien recibido en el país.

«Cuando comienza una nueva gestión se abre una nueva oportunidad para reestructurar un poco las orientaciones de la relación con los otros países. Creo que siempre hay que abrir una oportunidad de diálogo, especialmente con los países con los que tenemos problemas históricos tan serios como es el caso con Chile», afirmó Murillo de la Rocha.

Aclaró que «en cualquier diálogo se debe plantear la posibilidad de encontrar alguna forma de aproximación útil de Bolivia hacia las costas del Pacífico.

Además, el excanciller consideró que el gobierno de Arce debe apostar por la integración regional, debido a las características propias del país.