En ocasión de conmemorar el Día de la Mujer Boliviana, la presidenta Jeanine Áñez destacó el papel la población femenina durante la pandemia del COVID-19 y fijó al menos dos desafíos clave para su empoderamiento.

En ese marco, la mandataria, a través de un video difundido por Bolivia Tv, detalló que el Estado debe establecer líneas de trabajo para, primero, consolidar políticas de igualdad y, también, poner en vigencia los derechos de las mujeres en el país.

Añez afirmó que durante al emergencia sanitaria por el coronavirus, para la mujeres se generó una «sobrecarga de trabajo y responsabilidad», pues los hogares se convirtieron en espacios de cuidado y atención a la familia, lo que significa «más trabajo sin remuneración»

«Es un gusto y un privilegio cuidar de nuestras propias familias, especialmente en tiempos de pandemia, yo misma lo hice, pues viví la dura circunstancia de que mi hijo contrajo el virus, pero reconozcamos que en Bolivia y en el mundo, la mujer ha visto cómo se multiplicaba su trabajo al interior del hogar», dijo Áñez.

En ese sentido, pidió a hombres y mujeres entender que las tareas de cuidado del hogar y la atención de los hijos, adultos mayores, personas con discapacidad «es una responsabilidad compartida».

El Día de la Mujer Boliviana fue establecido en homenaje al nacimiento de Paz Adela Rafaela Zamudio Ribero, escritora, maestra, poetisa y defensora de los derechos de las mujeres, quien además promovió la educación laica y la reivindicación pedagógica, social y cultural en favor de la población femenina.

La fecha fue establecida, a través de un decreto supremo durante la gestión de la presidenta Lidia Gueiler Tejada, en 1980, en honor al nacimiento de la escritora cochabambina.

En ocasión de la fecha, Áñez reconoció y agradeció el trabajo de las mujeres durante la pandemia, es decir, médicas, enfermeras, comerciantes, trabajadoras del campo, de empresas de limpieza, periodistas, mujeres policías y militares, entre otras.

«Estas mujeres han estado en primera línea, demostrando determinación y valentía en la continuación de sus funciones, Bolivia les agradece», enfatizó la Jefa de Estado.

En esa línea, Áñez planteó dos desafíos: consolidar la igualdad entre hombres y mujeres, y la vigencia plena de sus derechos para un empoderamiento social, político y cultural.

«Lo que busca esta causa y esta lucha no es otra cosa que la aplicación del principio de la igualdad moderna a la condición y a la situación de la mujer», no como un «culto a ninguna ideología ni de izquierda ni de derecha ni de género», sostuvo la autoridad.

Se refirió también a la violencia machista durante la pandemia, y afirmó que hubo un momento en el que los casos aumentaron, pero que esas cifras de violencia no muestran un incremento con relación al año pasado.

«Eso nos da un respiro, pero eso no significa que la violencia machista haya disminuido», dijo Áñez.

Ante ese escenario es que se plantea el desafío de para la puesta en vigencia de los derechos de la mujer.

Explicó que el Estado ha generado normativas y políticas públicas para garantizar el ejercicio efectivo de los Derechos Humanos de las mujeres.

«Sin embargo, también reconozcamos que existen grandes desafíos para que los avances logrados y los derechos conquistados en la normativa vigente se cumplan y muestren resultados efectivos», dijo la autoridad.

En ese marco, precisó que se debe trabajar en dos áreas: la asignación de recursos económicos suficientes que permitan un efectivo cumplimiento de la ley en ese campo, labor que debe ser implicará un esfuerzo conjunto entre el Ejecutivo y el Legislativo.

En segundo lugar, ante una sociedad machista, se debe trabajar en planes de sensibilización, ante la vulneración de los derechos de las mujeres.

«Este es un reto estructural que debemos afrontar desde la educación y desde el campo de la transformación de los valores», sostuvo la Jefa de Estado.