Hoy les traigo para compartir el postre. Este pie de limón es la versión “de gala” del clásico que hacia en mi casa cuando era niña. En lugar de merengue, de topping le puse una ganache montada de chocolate blanco y té matcha. ¡Quedo… deli es poco! Es súper fácil, es el tipo de recetas que llamo “saca de apuros”

La cantidad de zumo de limón la pueden variar según el nivel de acidez que les guste. El limón que utilizo el 90% de las veces que hago postres es el limón San Rafael, es el limón amarillo. Lo consiguen en el mercado con mayor facilidad que en el súper.

La ganache montada es una ganache clásica a la cual se le agrega una dosis extra de crema de leche. Esta segunda crema, después de dejarla reposar 12hrs en heladera, será la que nos ayudará a montarla y quede como una mousse con la que se puede jugar con la manga pastelera. AMO las ganache montada. Para decorar, son las mejores. Si quieren hacerla sin Matcha, pueden no agregarlo, aquí solo lo utilizo para dar un sabor distinto además de una pintaza.

¡Que disfruten el postre, tanto como yo disfruto de compartirlo con ustedes!

INGREDIENTES

Base

  • 220g de galleta tipo Maria Procesada
  • 70g de mantequilla sin sal
  • 1 pizca de sal

Relleno

  • 480g de queso crema
  • 370g de leche condensada
  • 40g de zumo de limon
  • Ralladura de 3 limones

Ganache montada de Matcha y Chocolate Blanco

  • 170g de Chocolate Blanco 35%
  • 120g de Crema de Leche
  • 10g de té Matcha
  • 280g de Crema de Leche bien fría

PROCEDIMIENTO

Para la base de galletas

  1. Procesar las galletas con la sal hasta tener textura de migajas pequeñas.
  2. Agregar la mantequilla de la receta poco a poco. Si se siente que la “masa” está muy seca, agregar un poco mas de mantequilla. Deberías tener una mezcla que se queda junta si se la aprieta. Como de arena húmeda.
  3. Colocar la mezcla sobre un molde desmontable y presionar usando la base de un vaso para darle la forma a la base y al borde.
  4. Hornear la base a 160C por 5-12min. Cuidado con el tiempo, solo tiene que dorar ligeramente.
  5. Dejar que se enfríe, a temperatura ambiente, por completo.

Para el relleno

  1. En la procesadora o en la batidora con el globo batidor, agregar el queso crema a temperatura ambiente y batir por unos minutos. Si el queso está frio, se formaran grumos que después no se integrarán con el resto de los ingredientes.
  2. Poco a poco agregar la leche condensada, seguida por el zumo de limón y la ralladura (aquí es el momento de probar que tan acido les gusta. Pueden aumentar o quitar a su gusto.
  3. Rellenar el molde ya frio. Dejar reposar en la heladera por al menos 12 horas, el mismo tiempo que necesita reposar la ganache.

Ganache Montada de Chocolate Blanco y Matcha

  1. Fundir el chocolate en el microondas en intervalos cortos de 30 segundos, removiendo frecuentemente. Esto es FUNDAMENTAL para no quemar el chocolate.
  2. En una pequeña olla, llevar a ebullición 120g de crema de leche. Cuando rompa hervor, apagar el fuego y agregar el té Matcha. Integrar con un batidor de alambre. Costará un poco que se integre, pero se logrará. Paciencia 😉
  3. Verter gradualmente la crema de leche con el matcha sobre el chocolate derretido. Mezclar poco a poco hasta integrar. Emulsionar con un mixer de mano, a velocidad baja, despacio, y sin mover ni levantar el aparato. Lo ideal es hacerlo en el vaso del mixer o una jarrita, mas profunda que ancha. Emulsionar hasta que obtener una textura lisa, brillante, y bien homogénea.
  4. Luego, agregar los 280g de crema muy fría. Mezclamos unos minutos hasta que la crema esté suave.
  5. Tapar con papel film, de manera que el plástico esté en contacto directo con la superficie de la crema. Reservar en heladera por al menos 12 horas. Trascurrido este tiempo, la ganache estará muy fría, y ha espesado ligeramente
  6. Montar en la batidora con el globo batidor hasta que obtener una textura cremosa como una crema chantilly o mousse ligera. CUIDADO con sobre batir, porque se corta con mucha facilidad.
  7. Colocar la ganache montada en una manga sin boquilla. Cortar solo un poquito para tener un pico pequeño. Decorar el pie a gusto.

¡Ahora, si buen provecho!