El presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Salvador Romero, descartó revisar los resultados electorales por efecto de una auditoría porque el cómputo oficial concluyó con el aval de misiones de observación nacionales y extranjeras.

«Está efectivamente descartada (una auditoría) porque el proceso electoral concluyó con la entrega del cómputo, con la entrega de las credenciales», dijo Romero en una entrevista con el programa Asuntos Centrales que se emite por canales digitales.

Sectores ciudadanos, entre los que se cuenta al Comité Cívico de Santa Cruz y la Unión Juvenil Cruceñista, demandaron una auditoria a los resultados electorales y, en ese marco, exigieron dejar sin efecto la posesión del presidente Luis Arce prevista para el domingo.

«Si no tuvieran la certeza de que lo que sucedió el 18 de octubre en Bolivia ha sido correcto y ha sido limpio, las misiones de observación internacional no se hubiera pronunciado con la claridad y la firmeza que lo hicieron», argumentó Romero.

En esa línea, explicó que este jueves, la Organización de Estados Americanos (OEA) presentará ante el Consejo Permanente su informe final sobre las elecciones del 18 de octubre en Bolivia.

También el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Bolivia, a través de su cuenta de Twitter, respaldó el proceso electoral del 18 de octubre.

Desde la pasada semana diversas organizaciones cívicas y grupos denominados autoconvocados de La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, Sucre, Tarija, Potosí, aseguran que en las elecciones se registró un fraude y no aceptarían al MAS como ganador de los comicios generales. Sin embargo, no entregaron pruebas de esas denuncias.