Mientras hablaba se empezó a quebrar, romper en llanto y clamar ayuda para que se pueda atender a los pacientes con coronavirus, así fue el mensaje que emitió el padre Alfonso Caba párroco de Comarapa. En medio de la desesperación y las lágrimas, el religioso, rogó por ayuda para mejorar las condiciones del hospital ubicado en ese municipio, pero que recibe pacientes con coronavirus de toda la provincia Manuel María Caballero.

Pero quien es este curita que llamo la atención de propios y extraños con un mensaje que se viralizo y provocó diversas reacciones en las redes sociales y en medios de comunicación. Conocí su historia en mi programa de radio Aquí Estoy, su nombre Alfonso Caba nacido en Sucre, de una familia numerosa de ocho hermanos, quedo huérfano de padre a los 9 años y de madre a los 18 cuando se encontraba en el cuartel, a su progenitora no pudo llegar a despedirla, fue un episodio que marcó su vida, así lo manifiesta, se enojó con Dios y este sentimiento de dolor lo persiguió por mucho tiempo tal es así que se aferró al alcohol.

Sin embargo, la vida tenía un plan para este hombre que era conocido como problemático, borracho y peleador, la acción de dos mujeres le cambio su rumbo, una lo encontró en la calle en uno de esos días donde el alcohol tomo cuenta, lo llevo a su casa, le dio de comer y después lo hizo reflexionar de cómo estaba conduciendo su vida. Poco después una profesora le sugirió seguir el camino de Dios y ella misma gestiono para que Alfonso Caba encamine su vida e ingrese a un seminario.

”Yo trabaje de albañil, conozco la tierra y conozco el infierno, he comido en lugares de un peso y he comido en hoteles de cinco estrellas, conozco que es vivir bien y que es dormir como el chancho en el suelo” así se expresaba el párroco dando énfasis que su vida no fue fácil. Estuvo 6 años en el seminario San José sin embargo seguía siendo víctima del alcohol, fue sorprendido ebrio y esa falta provoco hacer una pausa de seminarista y esto le permitió replantear su camino, dejo el alcohol y se concentró en lo que descubrió seria su pasión el estudio, aprendizaje y su vocación religiosa.

Con dos tesis de dos Santuarios, una licenciatura eclesiástica en misionología con maestría, teología, espiritualidad, terapia familiar y por ultimo locución radial, el padre Alfonso Caba ejerce como párroco hace cuatro años y cuatro meses en Comarapa  donde dice que aprendió a ser una persona, a llorar, querer, amar y a leer la biblia. Tengo mis fallas no soy un cura excelente, enfatiza.

Hace 10 años que no prueba una gota de alcohol, su cita bíblica que lo ayudo es Filipenses 4:13  “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. En medio de la entrevista alguien le pregunto si se metería en política a lo que el retruco “Yo no me metería en política, conozco de política he estado cerca de muchos políticos…yo soy de Dios de Jesús y del Espíritu Santo”.

El párroco se siente comprometido con la región, pero el sabe que muy pronto tendrá que decir adiós y él sabe cuándo, espera terminar la construcción de una capilla y cuando eso suceda su partida es inminente. Mientras tanto seguirá animando y alentando a los pobladores de la provincia Caballero con su carisma y su apoyo solidario no solo desde el pulpito de la iglesia, sino también desde el micrófono de la radio donde tiene un programa todos los días.