Unicef entregó insumos de bioseguridad a las familias indígenas yukis, chiquitanas y yuracaré de los departamentos de Santa Cruz y Cochabamba con el objetivo de reducir las consecuencias de la pandemia del coronavirus COVID-19.

Según el detalle de la información, a las familias beneficiadas se hizo llegar barbijos de tela, detergente en polvo, jabón líquido antibacterial, alcohol en gel y desinfectante para piso.
Asimismo, se otorgó los insumos al personal que trabaja en las postas o centros de salud que están al servicio de esas poblaciones indígenas.

A ellos «se entregaron barbijos N95, guantes de nitrilo, gafas herméticas con ventilación lateral, (también) alcohol en gel, desinfectante de piso y jabón líquido», cita una nota de prensa de la institución.

Unicef desarrolló un plan de respuesta a la emergencia del COVID-19 con un financiamiento de Bs 2.265.890 para apoyar a las poblaciones indígenas en distintas áreas, como la salud, nutrición, comunicación, educación, además de agua, saneamiento e higiene.

«El organismo internacional priorizó el apoyo a chiquitanos, yukis y (a los) yurakaré dado su mayor riesgo de vulnerabilidad: en el primer caso su población es de 91.481 personas, los yuracaré son 3.394 y los yukis, 202. Sin embargo, se está trabajando en extender el apoyo a otras poblaciones indígenas», precisa el documento.