Desde hacer pagos bancarios hasta pedir una pizza, las Apps están en todo. En Bolivia nació un nuevo ecosistema de innovación que se desarrolla entre el crecimiento de usuarios digitales y la falta de herramientas para que los creadores mejoren sus habilidades y logren generar públicos.

Escrita por Rolando Aparicio para Forbes Bolivia

EL CAPÍTULO BOLIVIA, del estudio Global Digital 2019 de Hootsuite, deja números potentes: Entre enero de 2018 y el mismo mes del 2019, el mercado de usuarios de internet en Bolivia creció 36%. Esto significa que dos millones de bolivianos tuvieron acceso a Internet por primera vez. Para ponerlo en perspectiva: solo el último año, un número similar a la población total de Santa Cruz empezó a usar wifi. El informe de 2018 de la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT), afirma que: “El acceso de la población a Internet, se realiza preferentemente a través de su móvil alcanzando esta el 95%, en fija 4% y otros 1% del universo de conexiones a nivel nacional”. Global Digital 2019 reafirma esa tendencia aseverando que la penetración de la telefonía móvil es del 94% sobre la población total de Bolivia. Este estallido de nuevos usuarios que están conociendo internet directo desde su celular está generando un nuevo ecosistema donde emprendedores y desarrolladores, independientes y grandes empresas, creatividad e innovación, no solo crean nuevas formas de hacer las cosas, sino también infinitas nuevas cosas por hacer. 

IDEAS MADE IN BOLIVIA 

Cuando los hermanos Juan Miguel y Francisco Javier Román, iniciaron su negocio de snacks saludables se dieron cuenta que una de las cosas que más los perjudicaba era la falta de un software que les ayudara a saber lo que estaba pasando con los números de su pequeña empresa. 

Ambos eran amigos de infancia de Freddy Arredondo, quien venía de una mala experiencia intentando implementar en una gran empresa un software alemán de planificación de recursos empresariales (ERP, en inglés). Al contarse sus historias, decidieron crear una solución a ese problema en base a nuevas tecnologías. En abril de 2017 lanzaron TuGerente, una AppWeb (una plataforma que combina apps y página web, así puede ser usada tanto en dispositivos móviles como en computadoras y desde internet). “TuGerente permite manejar las compras, ventas, inventario, recursos humanos, cuentas por cobrar y pagar. Te muestra todo lo que pasa en tu negocio, con la posibilidad de personalizar plazos y notificaciones de tareas pendientes, entre otras muchas funciones”, explica entusiasmado Juan Miguel, gerente de Marketing y cofundador. 

Cuando dos abogados se unen a dos ingenieros de sistemas, allí empieza el futuro. En este caso así empezó Laboral App, una aplicación que permite de manera gratuita hacer consultas sobre derecho laboral. Luego de registrarse y descargar la app el usuario accede a un diccionario legal y a explicaciones simples de los principales temas de los derechos del trabajador: finiquito, vacaciones, aumentos salariales, despidos, etc. 

“Los problemas laborales son transversales a toda la sociedad y en Bolivia tenemos varias cosas en contra: una ley muy compleja, poca información y además el hecho que, desde el nuevo Gobierno, casi todas las leyes se reinventaron. Por esto creamos esta app, porque creemos de verdad que es información muy útil y que debe ser explicada de forma simple y clara”, inicia Oscar Gómez, un abogado de 33 años que habla con una pasión que contagia. La aplicación además tiene la función de acercar personas que tienen consultas de derecho laboral o casos en curso con abogados expertos. “La app tiene la opción para que la gente haga preguntas a los abogados, se pueden tener varias opiniones o presupuestos y así elegir”, describe Gómez, quien augura que la app se costeará con pequeños pagos que realizarán los abogados, quienes la podrán usar como un nuevo medio para atraer posibles clientes. Como parte de una familia de tradición en el rubro farmacéutico, Salvador Rodríguez siempre pensó que Bolivia debía tener un Vademecum del sector farmacológico. Vademecum es una palabra en latín que hace referencia a una obra que contiene las nociones e informaciones fundamentales de una materia, por lo general usado en el ámbito de la ciencia. Cuando su familia vendió la farmacia, Rodríguez inició su búsqueda por aquel tan necesario referente. “Hay medicamentos que por ser muy específicos (como el caso de los tratamientos de terapia intensiva u oncológicos), es muy difícil encontrarlos en farmacias regulares y muchas veces los pacientes creen que el remedio no llega y se rinden. Esto es un riesgo para sus vidas”, afirma Rodríguez. Para resolver esta urgencia nació Infomerc Medicamentos, una app que desde 2015 recopila información de todos los medicamentos comercializados legalmente en Bolivia. 

A la fecha, Infomerc Medicamentos tiene más de 20.000 usuarios registrados (de los cuales 7.000 son médicos) y cuenta con información sobre 6,500 medicamentos, incluyendo su composición, su finalidad, el laboratorio que lo hace, las contraindicaciones y otros. La última actualización de la aplicación tiene geolocalización de 4.000 farmacias en todo el país. “Nos orientamos a dar información útil de manera gratuita, nos enfocamos tanto en los profesionales del sector médico, como en pacientes y personas para quienes esta información puede ser muy valiosa”, afirma Rodríguez, quien recalca que la app no tiene ningún costo y que se solventan con la venta de publicidad y acuerdos internos con algunos laboratorios. 

“Esto tiene que cambiar”, pensaban Jessica Olivares y Diego Arrazola, cada vez que tenían que comprar un pasaje de flota en una terminal. Así, luego de conversar y darle forma a la idea, se unieron a Xiomara Zambrana (la comunicadora del equipo) y los tres lanzaron la AppWeb EnBus. Esta plataforma ofrece la posibilidad de ver rutas frecuentes, preguntas precios, ver horarios y empresas disponibles. Desde su presentación en junio de 2018, tiene una fuerte apuesta por incentivar el turismo en Bolivia y para ello también ofrece paquetes turísticos e información útil. “Nuestro objetivo fue el de ofrecer una solución simple, efectiva, segura y cómoda para un problema que juega en contra del desarrollo del turismo en el país. A partir de esta base vamos cambiando el diseño y las formas. Zambrana destaca que en el mundo de las Apps encontró “un cambio generacional donde se ven equipos jóvenes, con experiencia y herramientas para encarar proyectos que demandan procesos muy innovadores”.

DESARROLLAR (SE) EN BOLIVIA 

“En Bolivia los mejores desarrolladores son empíricos, esto deja ver que hace falta profesionalización y formalidad en el rubro”, comenta Susana Languidey, gerente de Kleur Digital, empresa de desarrollo de aplicaciones móviles y soluciones digitales. “Hay muchas empresas que dicen que desarrollan apps pero en realidad solo tercerizan con las dos o tres grandes desarrolladoras que existen en el país”, agrega. Al ser consultada sobre el estado de la innovación en el sector productivo y público, la ministra de Desarrollo Productivo, Mariana Prado comenta: “Precisamente porque vemos que es necesario fortalecer, incentivar y fomentar este 
tipo de tecnologías, se ha creado el Programa de Intervenciones Urbanas (PIU), que busca reconocer e incentivar a artistas, deportistas e innovadores sociales y tecnológicos a través de fondos concursables”. El PIU cuenta con un fondo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de 20 millones de dólares que el ministerio se encargará de otorgar. “En este programa existe el área de Innovación Social y Tecnológica, que busca brindar apoyo a los talentos nacionales para la representación en el extranjero, formación de emprendedores, organización de eventos (conferencias, seminarios, hackatones). También impulsará emprendimientos con base en la tecnología y de carácter social, para organizaciones sin fines de lucro. Se busca el desarrollo de centros de investigación, laboratorios, incubadoras y aceleradores”, profundiza la ministra sobre la propuesta estrella de su estrategia para impulsar este sector en el país. 

“En Bolivia, el costo de una aplicación de funciones básicas para Android (suelen ser más económicas que las para Apple) está entre los 3.000 y los 15.000 dólares. En promedio, para una app básica, se requieren entre cuatro y seis meses de desarrollo”, explica Ramiro Chuquimia, fundador y director de ConfiaNet, empresa de soluciones web. Los números se disparan al hablar de generar una app más compleja. “Si se necesitan desarrollos más complejos con base de datos, actualización dinámica o geolocalización por GPS, entonces el costo puede ser de 30.000 dólares y se puede requerir un año de trabajo”, explica Ramiro, quien no deja de advertir que “Además del desarrollo, una aplicación tiene costos de mantenimiento, actualización y de publicidad, porque no sirve de nada tenerla si nadie la conoce”. 

CLIENTES Y USUARIOS EN BOLIVIA 


“Nuestro mayor problema es que el 95% de las pequeñas y medianas empresas tiene la idea errada de que el software administrativo es solo para grandes empresas”, indica Román, de TuGerente. com. “El otro obstáculo con nuestros clientes fue hacerles entender de que no se trata de comprar un software, sino que ellos están contratando un servicio que incluye actualizaciones, capacitaciones y nuevos servicios (mejora permanente). Es una nueva cultura que instauramos en las empresas”. “La mayoría de nuestros usuarios son extranjeros. El boliviano está todavía empezando a confiar y entender que la tecnología te da mayor seguridad, comodidad y eficiencia”, comenta Zambrana, quien sigue con la idea: “Es importante hacer un esfuerzo en la concientización de la cultura de las Apps, pero eso pasará en medida en que el ecosistema de las Apps nacionales genere una oferta variada de soluciones y servicios innovadores. La oferta generará demanda”.  “Si bien es cierto que el Gobierno ha estado un poco al margen de estos avances, este se ha vuelto un tema importante para el Estado desde la creación de la Agencia de Gobierno Electrónico y Tecnologías de Información y Comunicación (Agetic)”, explica la ministra Prado. Creada en 2015, la Agetic tiene la finalidad de “desarrollar tecnología que permita modernizar el Estado, transformar la gestión pública y reducir la burocracia”. Al cuestionar a la ministra respecto a los avances en este sentido, ella responde: “La AGETIC ha aprobado una ley de ciudadanía digital y se está construyendo el andamiaje para que podamos trabajar con toda la población en el ámbito tecnológico. (…) Se realizó una encuesta de Tecnologías de la Información y la Comunicación, para ver cuál es el comportamiento digital de los bolivianos, cómo funciona eso en términos de edades, etc. A partir de eso tenemos información muy importante para poder avanzar”, indicó. 

Mientras el Gobierno empieza a hacer avanzar sus mecanismos, los protagonistas del mundo Apps buscan oportunidades sin preocuparse de las fronteras. En páginas como idealist.org o indeed.com, se puede contratar a un programador independiente especializado por 35 dólares la hora. A su vez, los desarrolladores locales ofrecen sus servicios a precios competitivos a países donde la mano de obra es más cara.

ORIGEN Y EVOLUCIÓN 

¿Jugaste alguna vez Snake (la viborita) en tu Nokia noventero? Entonces quizá ya pasaron más de 20 años desde tu primer juego en una App. Steve Jobs, fundador de Apple, fue quien pronosticó en 1983 el concepto actual de Apps: “Habrán tiendas de distribución de software, similares a las tiendas de discos (de aquel entonces), donde los programas podrán ser comprados a través de líneas de teléfono”.  25 años después Apple lanzó su App Store con 550 aplicaciones. Hoy 
tiene 1,3 millones disponibles. Los cinco primeros puestos del ranking histórico de Forbes sobre descargas de apps en el mundo son de redes sociales y mensajería instantánea: 1.- Facebook, 2.- Facebook Messenger, 3.- WhatsApp, 4.-Tik Tok, 5.-Instagram. Cuatro de cinco son propiedad de Facebook. 

HITOS DE LAS APPS EN BOLIVIA 

En 2018 según la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (Asfi), un 15% de los usuarios de los bancos en Bolivia realizaron transacciones electrónicas. Esto significa un aumento de un 4% en relación al año pasado y duplica los números del 2016 cuando solo un 7% lo había hecho. Hoy, las aplicaciones móviles de los principales bancos del país, como el Banco Nacional de Bolivia, Mercantil Santa Cruz, BCP o Banco Bisa, tienen más de 100.000 descargas cada una. 

En octubre de 2016 Uber irrumpió en Santa Cruz. En su informe de 2018, cuenta con más de 50.000 usuarios registrados y en un mes promedio de 2018 se realizaron 49.000 carreras. Poniendo un estimado de 15 bolivianos por carrera, se obtiene un movimiento mensual de 735.000 bolivianos. 

En lo público, el Gobierno puso las apps en el centro de una de las discusiones políticas más complejas: el doble aguinaldo. Luego de negociaciones, el Estado propuso la billetera móvil para cobrar el 15% del segundo aguinaldo solo con productos nacionales registradas en dicha App. “Esta medida propuso una nueva manera de realizar transacciones cotidianas con el fin de apoyar la producción nacional. Esto es, sin duda, positivo”, explica Prado. 

“La billetera móvil se constituye en una herramienta importante para realizar pagos a distancia. En tal sentido, considerando que casi toda la población accede a un teléfono móvil, se la utilizará para el pago de bonos como el Juana Azurduy, el Juancito Pinto, el Bono Dignidad. Con ello se reducen de manera importante los costos de viajes y estadía de los beneficiarios”, vaticina Prado. 

La app PedidosYa ingresó al país en septiembre de 2018 al comprar el 100% de las acciones de la plataforma NetComidas. Desde entonces ya tiene más de 250 motociclistas y ciclistas trabajando en el reparto de comida e insumos. La empresa anunció que en seis meses la empresa ya completó 50.000 entregas. Esto significa un promedio mayor a 277 envíos por día. En Abril de este año UberEats lanzó su oferta en Santa Cruz con 200 restaurantes ya inscritos. Las aplicaciones ya cambiaron nuestras formas más básicas de vivir, transportarnos e interactuar, y la única promesa parece ser, que lo seguirán haciendo.

Escrita por Rolando Aparicio para Forbes Bolivia