Visualizando los incendios devastadores en la Amazonía Boliviana.

Compartir:

Hace más de dos semanas que incendios forestales están azotando la región boscosa de Bolivia y Brasil, una región invaluable en términos de biodiversidad y servicios ecosistémicos a nivel mundial. Si bien la mayor parte de la cobertura mediática se la lleva la Amazonía y lo sucedido en Brasil, en Bolivia el daño ha sido devastador para el Bosque Chiquitano.

El Bosque Chiquitano es un bosque seco tropical, de los cuales hay muy pocos en el mundo y en Bolivia se encuentra el más grande de todos. Ecológicamente es un sistema único porque es la transición entre el Amazonas húmedo y el Chaco seco, y comparte especies con ambos sistemas. A nivel humano, el Bosque Chiquitano es hogar de muchas naciones indígenas y de las misiones jesuíticas, patrimonio cultural de la humanidad. A pesar de todo esto, es también una zona de estrepitoso avance de la frontera agrícola y ganadera en Bolivia, y puede que aquí se encuentre la razón del descontrol de los incendios actualmente.

Esta visualización permite ver dónde y cuándo han ocurrido los fuegos en Bolivia de manera acumulada durante los últimos días y devela algo que llama la atención: El mapa de fuegos acumulados en Bolivia es casi un mapa de uso humano del Bosque. Las zonas de cultivos a lo largo de la Ruta 4 que va hacia Brasil y las demás carreteras que conectan la región. Más al norte, las regiones ganaderas del Beni. Por otro lado, donde no hay uso humano en Bolivia, el fuego pasa por la frontera desde Brasil, donde hace décadas se viene deforestando el Amazonas con fines productivos y mineros. Finalmente se puede ver que hay una sección grande donde todavía no ha llegado el fuego: la Reserva Ríos Blanco y Negro, y el Parque Nacional Noel Kempff Mercado, dos áreas protegidas.

Todavía no sabemos cómo va a continuar este desastre. En toda esta región la presencia de fuegos en la época seca del año no es rara. Sucede de forma natural en el bosque y es también una práctica agrícola común (aunque cuestionable). Lo que sí es raro y lamentable es la magnitud con la que ha ocurrido en esta ocasión. Este análisis permite entender mejor la dinámica del fuego durante este episodio extremo de incendios y resalta el valor de contar con reservar naturales alejadas de sectores productivos. Sólo el tiempo dirá cómo terminará esto.

Fotos: David Barba, cortesía de la CEPAD.